viernes, 30 de noviembre de 2012

Nos vemos mañana en el Ángel a las 11am

¡¡Exijamos lo Imposible!!
Y U N Q U E L A N D 
Todos al Ángel
 Martí Batres Guadarrama


El día de mañana sábado 1 de diciembre el sistema político mexicano impondrá de nueva cuenta por la fuerza y con la trampa a la persona que ocupará la residencia en Los Pinos y las oficinas en Palacio Nacional. Se trata de un ritual viejo pero desgastado. El antiguo consenso de la Revolución mexicana se diluyó y fue sustituido por la imposición fraudulenta o mercadológica de gobernantes.

De 1988 al 2012 no ha habido una sola elección que se haya realizado sin cuestionamiento alguno, sin trauma. Primero fue el fraude electoral para imponer a Salinas de Gortari, más tarde el asesinato de Colosio en el 94, después el Pemexgate y Los Amigos de Fox, grandes escándalos financieros en el 2000, en el 2006 la falsificación de las actas electorales para imponer un resultado falso en la elección presidencial, y finalmente en el 2012 el abuso de los medios de comunicación con una aportación estratosférica en especie y la compra directa de los votos.

De tal manera que mañana 1 de diciembre concluye un sexenio de fracasos y aferramientos. Quien llegó por la puerta trasera al gobierno de la República saldrá de la misma manera. Llegó sin el voto popular, trató de ganar legitimidad con la violencia de la llamada guerra contra el narco, y entrega las peores cuentas en muchos años: más desigualdad, incremento en el número de pobres, 70 mil muertos por lo menos dejados por la guerra contra el narco, el aumento en la tasa de desempleo, la carestía en los alimentos, el estancamiento de la economía y el crecimiento, así como la ausencia total de gestos a favor de la historia de la nación.

El que llega no abre la esperanza del cambio. De hecho entre el PRI y el PAN y entre el PAN y el PRI se ha establecido una suerte de continuidad. Son como la misma fuerza política. El mismo programa económico. El mismo proyecto social. La misma subordinación a los grandes poderes económicos del extranjero. Un monstruo de dos cabezas, pero con la misma ideología real. No ha llegado a Los Pinos y Peña ya impuso una reforma laboral que destruye los derechos de los trabajadores y una reforma de gobierno que convierte la tarea de gobernar en el sótano de la policía política. No se auguran buenas noticias: viene el aumento al IVA, la privatización de Pemex y la eliminación de la representación plural en el Congreso de la Unión. Será otro sexenio de polarización social, de mayor desigualdad y autoritarismo. Pero también de mediocridad y grisura al frente del gobierno.

Esa simple y triste realidad obliga a seguir luchando. Y habrá millones que mantendrán viva la esperanza de ese cambio del que se habla desde hace muchos años en México. Protestar contra la compra de la Presidencia de la República, en contra del rumbo que se pretende imponer a México es una obligación política, ética, histórica y cívica. Por eso mañana 1 de diciembre nos vemos en el Ángel de la Independencia a las 11 de la mañana.

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