viernes, 29 de marzo de 2013

Grupos q' pueden convertir en paramilitar

 Grupo de autodefensa surgido en Guerrero. Foto: Xinhua / Víctor López.
¡¡Exijamos lo Imposible!! 
Homozapping
Violencia invisible en México 
(Segunda Parte)


Segunda parte del texto “Violencia invisible en México”, consulta la primera parte aquí.

Más de tres meses de gobierno: sin indicios del “cambio”

Una semana después de transcurridos los primeros 100 “esplendidos días de gobierno” de EPN, el contexto de inseguridad no ha sufrido modificaciones puesto que tampoco ha habido diferencias.  Esto es sumamente relevante, ya que para poder generar un cambio social tal y como la teoría propuesta por Robert Niesbet lo señala, es preciso que haya una sucesión de diferencias persistentes en el espectro de la temporalidad; algo totalmente ausente con el gobierno en turno.

Sólo como un ejemplo, los casos de Morelos, Zacatecas, Sinaloa, Jalisco, Chihuahua, Guerrero y Michoacán, entre otras entidades, sumaron un promedio de 57 homicidios relacionados con el crimen organizado, tan solo en el fin de semana pasadohay que aclarar que el número de homicidios no es oficial–. La clase gobernante que decía que apaciguaría los ríos de sangre, ha quedado en entredicho, son estas historias recientes, lo equivalente a documentos de gran contundencia que dan muestra de la flaqueza y confusión de los planes del gobierno de EPN, para configurar una ruta hacia la paz.

Es claro que la violencia ha causado una cicatriz con miles de puntadas, que es histórica e imborrable, y conforme pasa el tiempo no solo se ensancha, sino que a la vez se profundiza, se enmadeja. La violencia y sus implicaciones permean a la estructura social, misma que se desgasta paulatinamente al ver que sus exigencias quedan arrumbadas y empolvadas en los archivos de la Suprema corte de Justicia, o de la Procuraduría, al ver que solo queda en discursos vicioso en la cámara baja y alta.

Hay dos aspectos en torno a la participación ciudadana que son de suma delicadeza: el primero es el fatalismo que puede causar a estos colectivos  la impregnante y adhesiva resignación frente a un escenario que puede cambiarse a mejor, pero que debido a la falta de representación social en las políticas de seguridad, económicas y sociales, se tiende a pensar inversamente; es cuando se cae en el discurso del “no hay nada que hacer”, no tiene caso desgastarnos gritando”, no nos escuchan mejor no debatimos”. Los movimientos ciudadanos que exigen justicia podrían momificarse y dejar de luchar y presionar frente a la injusticia e ineficacia estatal.

El segundo se refiere a los movimientos de contención o autodefensa  que se desprende como una reacción opuesta al fatalismo, es decir, aquí el discurso que invade en los colectivos es el de “no me hacen caso entonces yo soluciono” “hagamos justicia por nuestra cuenta” “no necesitamos del Estado somos autosuficientes para garantizar la paz y la seguridad”; este lenguaje que ha venido construyendo la realidad que se vive en Ayutla de los Libres, Tecoapan y San Marcos en GuerreroUnión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG)-, en Santos Reyes Nopala, municipio perteneciente al estado de  OaxacaPolicía Comunitaria-, entre otros casos más; se podrían convertir más que en verdaderos justicieros, en grupos paramilitares autoritarios y violentos, no sólo hacia las instituciones, sino también hacia las mismas comunidades que gobiernan. Además de que son grupos vulnerables frente a la cooptación que las redes del narcotráfico, puesto que una vez adheridos a las mafias podrían ser utilizados como herramientas para resquebrajar al Estadomás de lo que ya está y controlar diversas regiones.

El antecedente de este posible panorama es el caso colombiano, que nos permite entender de manera clara las consecuencias que esto traería toda vez que se expandiera en el país.

Compartimos a continuación un video sobre los movimientos de autodefensa en México

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